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Valorar una empresa: los 4 métodos para una pyme
Para valorar una empresa se cruzan dos o tres métodos y se retiene la zona en la que coinciden. Estos son los cuatro métodos que se usan en una pyme, aplicados paso a paso a un ejemplo numérico.

Valorar una empresa: ¿de qué valor hablamos?
Antes de valorar una empresa, hay que saber qué cifra se busca. Dos nociones aparecen una y otra vez, y confundirlas desvirtúa toda la discusión.
- El valor de empresa: lo que vale la herramienta de trabajo en sí (la actividad, los clientes, los equipos, la maquinaria), con independencia de cómo se financie.
- El valor de los fondos propios: lo que corresponde a los socios. Es el valor de empresa menos la deuda neta, es decir, las deudas financieras menos la tesorería disponible.
Cuando un comprador habla del precio de las participaciones, lo que cuenta es el valor de los fondos propios. Una sociedad muy endeudada puede tener un buen valor de empresa y unos fondos propios que valen poco.
Para ilustrar cada método, tomemos una pyme ficticia, los Ateliers Durand: 8,2 M€ de cifra de negocio, 1,1 M€ de EBITDA (el resultado de explotación antes de amortizaciones) y 0,6 M€ de deuda neta.
Método 1: el múltiplo de EBITDA del sector
Es el método más utilizado en las compraventas de pymes, porque habla el mismo idioma que los compradores. Se aplica al EBITDA de la sociedad un múltiplo observado en empresas comparables del mismo sector.
Para los Ateliers Durand, con un múltiplo de sector de 5,9:
| Etapa | Cálculo | Resultado |
|---|---|---|
| Valor de empresa | 1,1 M€ × 5,9 | 6,5 M€ |
| Deuda neta | a deducir | − 0,6 M€ |
| Valor de los fondos propios | 6,5 − 0,6 | 5,9 M€ |
El múltiplo procede de dos fuentes: las sociedades cotizadas del mismo sector (comparables bursátiles) y las transacciones recientes de sociedades similares. Una pyme no cotizada suele valer menos que un gran grupo cotizado del mismo negocio: es más pequeña, depende más de unas pocas personas y sus participaciones son más difíciles de revender. El múltiplo que se adopte debe reflejar esa diferencia.
La fuerza del método es su sencillez. Su límite es que supone que la sociedad se parece a la media de su sector. Una pyme que crece el doble de rápido que sus competidores merece más que el múltiplo medio.
Para profundizar, nuestro modelo de comparables bursátiles calcula los múltiplos de una muestra de sociedades cotizadas.
Método 2: el DCF, el valor de los flujos futuros
El DCF (por discounted cash flows, flujos de caja descontados) parte de una idea simple: una empresa vale el dinero que va a generar en el futuro, traído a valor de hoy.
Se procede en tres tiempos:
- Prever los flujos de caja de los próximos cinco años: el EBITDA, menos los impuestos, las inversiones y el aumento de las necesidades de capital circulante.
- Descontarlos al coste del capital (el WACC), la rentabilidad que esperan los prestamistas y los socios por el riesgo asumido. Un euro dentro de cinco años vale menos que un euro hoy.
- Añadir un valor terminal, que representa todos los flujos posteriores al quinto año.
Para los Ateliers Durand, con un coste del capital del 10,8 %, el DCF arroja un valor de los fondos propios de entre 4,6 M€ y 6,1 M€ según las hipótesis de crecimiento.
El DCF tiene una ventaja: obliga a explicitar las hipótesis. Su debilidad es la otra cara de esa fortaleza: un punto más o menos de coste del capital desplaza notablemente el resultado, y el valor terminal suele pesar más de la mitad del total. Por eso siempre se presenta como un intervalo.
La calculadora de WACC ayuda a fijar la tasa, y el modelo DCF detalla cada flujo, año a año. Para ver el cálculo completo, consulte nuestra guía del cálculo del WACC.
Método 3: el activo neto corregido
El método patrimonial mira lo que posee la sociedad en lugar de lo que gana. Se parte del patrimonio neto del balance y se corrige cada partida a su valor real: una nave comprada hace veinte años, unas existencias en parte invendibles, un crédito de cobro dudoso.
Resulta adecuado:
- para las sociedades que poseen sobre todo activos (holding, sociedad patrimonial, inmobiliaria);
- para las empresas poco rentables, cuyo valor reside en sus activos más que en sus resultados;
- como suelo de la negociación: una sociedad rentable rara vez vale menos que su activo neto corregido.
Para una pyme de servicios o de industria ligera como los Ateliers Durand, suele infravalorar la empresa, porque ignora la clientela y el saber hacer.
Método 4: el método de rentabilidad
El método de rentabilidad capitaliza un resultado recurrente o los dividendos distribuidos: se divide el beneficio anual por una tasa de rentabilidad esperada. Un beneficio de 600 k€ capitalizado al 10 % da 6 M€.
Es sencillo, pero muy sensible a la tasa elegida y al beneficio que se tome como referencia. Se utiliza sobre todo para contrastar los otros métodos, en particular en las valoraciones patrimoniales y fiscales (donación, sucesión).
Los cuatro métodos de un vistazo
| Método | Qué mide | Cuándo usarlo | Límite principal |
|---|---|---|---|
| Múltiplo de EBITDA | El valor según el mercado | Venta de una pyme rentable | Supone una sociedad «media» |
| DCF | Los flujos futuros descontados | Sociedad en crecimiento, plan de negocio sólido | Muy sensible a la tasa y al valor terminal |
| Activo neto corregido | Lo que posee la sociedad | Holding, inmobiliario, baja rentabilidad | Ignora la clientela y el saber hacer |
| Rentabilidad | El beneficio capitalizado | Contraste, valoración patrimonial | Depende de una sola tasa |
Qué hace subir o bajar el valor de una pyme
A igualdad de cifras, dos pymes pueden valer importes muy distintos. Un comprador examina con lupa:
- la dependencia del directivo: si los clientes siguen al fundador, el valor se va con él;
- la concentración de clientes: un cliente que representa el 40 % de la cifra de negocio es un riesgo;
- la recurrencia de los ingresos: contratos plurianuales, suscripciones, clientela fiel;
- el crecimiento y los márgenes, comparados con los del sector;
- las necesidades de capital circulante: una sociedad que inmoviliza mucha tesorería en existencias y cuentas por cobrar vale menos;
- la calidad de las cuentas: unas cuentas claras, regulares y bien llevadas tranquilizan y aceleran la negociación.
Un intervalo, no una cifra
Ningún método da «el» valor. La buena práctica consiste en cruzar dos o tres y localizar la zona en la que coinciden.
Para los Ateliers Durand, el múltiplo del sector da un valor de los fondos propios de entre 4,8 M€ y 7,1 M€, y el DCF de entre 4,6 M€ y 6,1 M€. Los dos métodos coinciden entre 4,8 M€ y 6,1 M€: es la zona más sólida para abrir la negociación.
Tenga presente también que el valor no es el precio. El precio se negocia: depende del número de compradores interesados, de las sinergias que esperan, de las garantías que exigen y del calendario.
Valorar su empresa en un minuto
Bridgesheet aplica estos métodos por usted. Escriba el nombre o el SIREN de la sociedad francesa: el sitio busca sus cuentas publicadas y los datos de mercado de su sector, y muestra un intervalo de valor por DCF y por múltiplo, explicado en lenguaje corriente. Si las cuentas son confidenciales, puede introducir sus propias cifras.
El resultado en pantalla es gratuito y no requiere cuenta. Si tiene que presentar el resultado a un socio, a un banco o a un comprador, el dossier de valoración reúne un informe en PDF, una presentación en PowerPoint y el modelo de Excel ya cumplimentado.
¿Cuánto vale su empresa? Lance una valoración gratuita a partir de su nombre o de su SIREN. Se trata de una estimación, no de una valoración certificada ni de un asesoramiento de inversión: para una operación, haga revisar las hipótesis por su asesor fiscal o contable.
